Un curso más hemos llevado a cabo la elección de nuestros alumnos para ser mediadores y ayudantes.

Tras unas jornadas explicativas, se eligen en todas las clases de secundaria y en 5º y 6º de primaria. Son muchos los alumnos que quieren participar de nuestro programa de mediación escolar, ya que, a parte de un enriquecimiento personal, les hace aprender a sentirse protagonistas y a participar de manera activa en la vida del colegio. El éxito de este programa radica, sin duda alguna, en la gran implicación de todos los miembros de la comunidad educativa y en la comunicación que existe entre alumnos y profesores. De esta manera, en cuanto surge un conflicto, este es puesto inmediatamente en común, dialogado y, siempre que es posible, erradicado. La mediación supone un importante paso para que el bienestar y el buen ambiente predominen en el centro. 

Pero hoy queremos resaltar ese gran aprendizaje que supone la mediación escolar para nuestros alumnos y que muchas veces pasa desapercibido. Aprenden a escuchar, algo para lo que muchas veces nos falta tiempo en nuestros vertiginosos días; aprenden a hablar de emociones y sentimientos, cosa muy difícil en estas edades; y sobre todo aprenden a afrontar el conflicto desde el diálogo, lo que les servirá como aprendizaje para el resto de su vida. Y así, ¿quién no quiere ser mediador?