Eje transversal 2019 - 2020

 

 

Vivir. Despertar cada mañana, abrir los ojos y sentir que estamos vivos. A veces agobiados por problemas, superados por las dificultades, vencidos por nuestras frustraciones olvidamos lo más importante: estamos vivos. La vida como una oportunidad para sentir, para disfrutar, para buscar la felicidad. También la vida como camino, como lucha, como desafío cotidiano. Vivir la vida en plenitud, con sus momentos buenos y malos, con sus triunfos y sus contratiempos, con alegrías y también con tristezas. Pero sabiendo saborear cada uno de los 86.400 segundos que Dios nos regala cada día que estamos vivos.

 Por eso hemos escogido este lema para este curso que ahora comenzamos: “Conéctate a la Vida” para inculcar a nuestros alumnos el valor infinito e insustituible de cada vida humana, para comprometerles en la defensa de la vida como valor superior, para que aprendan a vivir en plenitud.

Conectarse a la vida implica múltiples dimensiones en la educación de los niños: En primer lugar, un compromiso con su salud, creando en ellos hábitos saludables para tener una mejor calidad de vida ahora y en el futuro. Una alimentación sana y equilibrada, hacer deporte o prevenir consumos nocivos como el tabaco, el alcohol o las drogas que por desgracia cada vez se inician a edades más tempranas. Todo ello implica también un compromiso con nuestra propia vida.

En segundo lugar, queremos conectarnos a la vida de los demás y de nosotros mismos, siendo conscientes de lo que nos pasa dentro y fuera de nuestro cuerpo. Una vida compartida es una vida más plena. Una vida feliz significa en buena medida una vida dedicada a hacer felices a los demás. La actitud de servicio, la entrega a los que tenemos cerca, la solidaridad con los que más nos necesitan son valores que deben formar parte de la vida en familia pero que en el Colegio queremos reforzar para que sean seña de identidad en nuestro centro y de nuestros alumnos.

En tercer lugar  también queremos conectarnos  a la vida de e l paleta que está en peligro. Es de gran importancia concienciarnos de los efectos del cambio climático  y del daño que están sufriendo los ecosistemas. Queremos favorecer que nuestros alumnos sean motor de cambio y así hacer de este mundo un lugar más habitable y sostenible.

Conectarse a la vida implica a veces desconectarse de ese mundo virtual en el que muchos niños pasan demasiado tiempo. Internet, las redes sociales o los videojuegos son sin duda herramientas que nos abren ventanas al mundo. Pero si no educamos para ese nuevo mundo, si no ponemos límites, si permitimos que los niños se desconecten de la vida real terminaremos generando chicos encerrados en su habitación que no saben relacionarse con amigos y compañeros, tecnoadicto incapaces de disfrutar de todas las maravillas que encierra el mundo real o personas que se sienten solas en un mar global.